88 años del “Fotógrafo de la Ciudad”

El Maestro en Tlatelolco, durante el último día de filmación de Héctor García: Fotógrafo, La foto es la Foto (2007)

El Maestro en Tlatelolco, durante el último día de filmación de "Héctor García: Fotógrafo, La foto es la Foto" (2007)

El mundo del fotógrafo está en la calle”

Héctor García

El pasado 23 de agosto, Héctor García, reconocido fotógrafo mexicano, identificado como uno de los más eminentes retratistas de los últimos tiempos, celebró su cumpleaños número 88.

Nació en el barrio de La Candelaria, en la Ciudad de México, hacia el año de 1923. Como muchos otros de su época, migró hacia Estados Unidos donde se graduó en la Academia de Artes Gráficas de Nueva York. Ya de regreso en México, se topó de frente con una nación en crisis y tuvo que emplearse cargando bultos de papel en un periódico de cine y de “jala cables” en los estudios Churubusco.

Edmundo Valadés, narrador, periodista y editor, figura clave en la esfera intelectual mexicana del siglo XX, vio en el joven ayudante un talento único y decidió mandarlo a estudiar a la Academia de Arte Cinematográfico. Así fue como inició su carrera, de la mano de grandes figuras como Manuel Álvarez Bravo y Gabriel Figueroa.

Su estilo es callejero, crudo, con compromiso social y aparentemente espontáneo. A través de su talento, el fotógrafo ha documentado la lucha social, la pobreza, el sufrimiento y el transcurrir de la historia reciente: Héctor García ha sido el autor de algunas de las imágenes más fuertes y significativas de la ciudad de México. Ejemplos son sus trabajos sobre el movimiento vallejista de 1958 y el movimiento estudiantil del 68.

Y cuando los periódicos se negaron a publicar sus fotografías, García no desistió. Con ayuda de Horacio Quiñones y de las revistas ¿Por qué?, la Revista de la Universidad de México, La Cultura en México, y posteriormente en la Días de Guardar de Carlos Monsiváis, encontró la forma de dar su verdad.

Diego Rivera mencionó en una entrevista el 24 de agosto de 1955: “Héctor es un excelente artista que expresa con emoción, belleza, plenitud de forma y profunda sensibilidad y comprensión humanas, la vida que lo rodea, desde el accidente de calle hasta la plástica sublimada de la danza, pasando por todos los matices de las acciones del ser humano sobre la tierra, sus reacciones ante los hechos, mediante sus propias emociones”.

García tiene una vida plagada de anécdotas producto de su andar dentro y fuera del país que lo vio nacer. Su tarea ha sido la de estudiar, conocer gente y capturarlas con su lente. En una entrevista realizada por La Jornada, le preguntaron por qué tomaba fotos y no ayudaba a la gente. A lo que respondió: “pensé que retratarlos era mi forma de ayudar”.

Muchos han hablado de su trabajo y otros tantos de su persona, de sus virtudes, de su talento y de su calidad humana, pero dentro de las fuentes más conocidas que documentan la vida del “fotógrafo de la ciudad“, se encuentran dos: El documental Héctor García: Fotógrafo, La foto es la Foto, elaborado en 2007 por Carlos Rodrigo Montes de Oca Rojo que contiene las participaciones de Carlos Monsiváis, Marco A. Cruz, Héctor García Sánchez, Yuri García Sánchez, Amparo García Sánchez, M. Álvarez Bravo, Carmen Parra, entre otros; y el libro Pata de Perro: Biografía de Héctor García escrito por Norma Inés Rivera. Dicho trabajo es un gran viaje a través de la vida del fotógrafo citadino, un texto prologado además por Carlos Monsiváis, quien ha sido llamado el “crónista de la Ciudad”.

Entre los galardones recibidos, Héctor García cuanta con el Premio Nacional de Artes y Ciencias en el 2002, el Premio Nacional de Periodismo en tres ocaciones (1958, 1969 y 1979), y el premio al mejor film etnográfico del Festival dei Popoli en Florencia, Italia (1972). Entre sus exposiciones destacan: Imágenes de México y México fraternal. Su libro Escribir con luz fue publicado en la colección Río de Luz del Fondo de Cultura Económica.

Las fotos de Héctor son el resultado de muchos años de calle, de jornadas con cámara al hombro, de muchas horas en el cuarto oscuro con la ayuda de María, su esposa y compañera. Se trata de una vida entera con el ojo, el corazón y la mente atentos a los mexicanos más olvidados.

Definitivamente no nos queda más que felicitar a Héctor García, porque ha sido un hombre comprometido con el testimonio gráfico de nuestro país y debe ser un referente para los fotógrafos y periodistas de la actualidad. La mejor prueba de ello es su inagotable tránsito por los caminos del fotoperiodismo del México, lo cual se revela en su millón y medio de negativos en muestra permanente en la Galería-Fundación María y Héctor García.

OZ/IM

Etiquetas: , ,

¿Que piensas?

*