“No le haga caso a Juan” le decía Salvador Elizondo, ya casi cincuentón, a un muchacho de 25 llegado de Mexicali –y ya casi poeta– cuya primera novela, Lampa vida, acababa de revisar en manuscrito. Daniel Sada Villarreal, se llamaba el imberbe. Y el Juan era Rulfo.
“No le haga caso”, le decía. Fascinado por los intrincados giros de lenguaje y la minuciosa sonoridad de aquellos borradores, Elizondo acaso sentía aquella prosa como hija legítima de sus propios y crípticos experimentos…
Cuando el niño Tomás Segovia salió a trompicones de España, a finales de la década del 30, dejaba atrás un país en llamas, devorado por las agrias lumbres del militarismo, con ríos de carne y sangre arrastrándose en sus calles. Cuando murió en México, más de 70 años después, dejó otro igual.
En medio, pese a todo, se alza como olmo una de las aventuras más vibrantes de la historia de la lengua española: la lenta reconciliación de dos orillas, hispania e iberia, España y México, la lengua vieja y la patria nueva…
“Moriré cuando tenga 200 años. No por enfermedad, vejez ni por la picadura de un mosquito, sino apuñalado por un joven marido celoso”, dijo Alí Chumacero a los 90 años de edad, sin asomo de sonrisa, convencido. Alguna vez tendría que haberse equivocado. Hace un año exacto que se marchó, como él solía decir, con su música a otra parte…
Habrá quien diga que una época forja a sus símbolos. Habrá quien responda que hay seres que, vueltos símbolos, forjan a su época. Miguel Ángel Granados Chapa fue una cosa y la otra. Heredero de la tradición decimonónica del periodista como institución social y látigo de la conciencia pública, mitad romántico, mitad saco-y-corbata, vértice ineludible de la escritura de lo público y de la profesionalización del periodismo crítico en México…
La existencia arroja a hombres ilustres, quienes a pesar de haber crecido con obstáculos y limitantes económicos, logran trascender en la historia. Este el caso de Steven Paul Jobs (San Francisco, California, 24 de febrero de 1955), cofundador de Apple Inc., toda una leyenda en la era de la información por idear aparatos tecnológicos que revolucionaron la manera de procesar los datos en el mundo, y de consumirlos.
Jobs murió a la edad de 56 años en Palo Alto, California, el pasado miércoles 5 de octubre debido a complicaciones respiratorias derivadas del cáncer pancreático que padecía desde el año 2004…