Dijo que lo explotaban. Que sólo servía para incrementar las ventas de la dulcería, siempre ofreciendo los productos más caros. Que la película es lo de menos, que lo que más dinero genera son las palomitas y el refresco. Que la gente pagaba y pagaba sin importarle los costos excesivos; total, siempre terminaban desembolsando más de trescientos pesos. Él los convencía, pero nada ganaba. La empresa era quien se enriquecía a costa de los usuarios y del trabajo de los adolescentes…
La escritora Elena Poniatowska Amor reinauguró el domingo pasado la biblioteca que lleva su nombre en Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México, ya que fue reubicada del llamado “Castillito” al Centro Cultural Municipal “Dr. Jaime Torres Bodet”. [...]