Daniel Pardo, rebelde de la escena chilena

Daniel Pardo(Chile) Su historia comenzó en Buenos Aires, en el barrio de Palermo, ahora, Daniel Pardo, argentino de padres chilenos, es un rebelde e inconforme actor, director, dramaturgo y músico hiperquinético.  Vive en Chile, a sus 32 años ha dirigido, actuado y escrito diversos  trabajos teatrales y performances. Siempre está creando, imaginando situaciones en donde todo puede pasar sin cuestionamientos, sin prejuicios “sólo sé que es y nada más”. Durante seis años fue guitarrista y cantante de una banda musical llamada “Fuerza Publi-k”, con influencias del Ska, ritmos latinos y punk donde logró  tocar en escenarios junto a músicos de larga trayectoria  como: Los Miserables, Fiskales ad doc, entre otros. Aun en la música,  en cada una de sus presentaciones dejó en claro que su alma le pertenece al teatro.

Estudió teatro en el  Instituto Profesional Teatro la Casa. Actualmente  trabaja en tres proyectos  y crea dos más para fin de año. Es fundador de la compañía “Contrakara Teatro” con más de 8 años de trayectoria auto gestionada, en los cuales han destacado montajes teatrales tales como “Voyeur o Antes de morir”, “Prívate”, “La Erección” esta última basada en “La lección” de Eugene Ionesco, obra  que fue invitada al “Festival de Cloacas del Mundo- Teatro de Vanguardia” en Jaén España en el 2008.En la dramaturgia se destacan algunos de sus textos como “Voyeur o Antes de morir”, “Prívate”, “A media luz o Recuerdos de Medianoche”, “Lluvia Blanca” y la más reciente, hace poco con dos temporadas en cartelera, “Divina Decadencia”, dirigida por la joven directora y actriz Ángela González.

“Mis nuevas proyectos son bien variados, estoy mezclando estilos y formas. Por ejemplo estoy terminando de escribir mi próximo proyecto teatral  titulado “Huésped”  que será estrenada con mi nueva compañía llamada Psychodolls. Ahí rescato todo el género del cine “Giallo” italiano y digamos que de algún modo hago un humilde tributo a dos de los grandes maestros de este género, Mario Bava y Darío Argento.”

“Además estoy inmerso en un proyecto de Stand up Comedy llamado “El club de Monos”, un espectáculo de humor, ironía, y muchas risas donde los monólogos hacen lo suyo. Este proyecto llevado a los pub, restoranes, etc.…En fin seguir creando, imaginando mundos, espacios, multiplicidad de lugares donde poder mostrar mis locos y psicóticas obras teatrales.”

A.I: Daniel, ¿cómo ves el Teatro?

Veo  el teatro de una forma desestructurada.Creo que el teatro es una herramienta que puede decir mucho y nada, donde los grandes actores son grandes máquinas de mentir, viviendo vidas que uno le hace creer a los espectadores, donde se le vende gato por liebre muchas veces. Como siempre digo, para hacer teatro hay que ser un gran embustero, un tramposo, tener  esa facilidad para engañar y hacer creer a la gente algo que no es, en él el espectador compra y  disfruta. Es un arma muy peligrosa si se sabe hacer bien, puedes tranquilamente cegar a los espectadores y hacer que hagan lo que tú digas. ¿Será una gran dictadura el teatro…? Yo creo que sí.

A.I: ¿Cómo has evolucionando artísticamente?

Mi  evolución como artista ha sido bastante amplia. Recuerdo los primeros proyectos donde uno creía que estaba haciendo vanguardia, jajaja. Espacios oscuros, máquinas de diapositivas, pocas luces, obras de 2 horas y media de duración, desnudos frontales, mostrando brutalidades en escena. A medida que crecía en esto, que escribía, que actuaba, iba viendo los cambios que sufría, las equivocaciones que cometía, etc.…  He crecido bastante estos largos años, he cambiado algunas formas de dirigir, también de escribir. Ya no hago trabajos de más de 1 hora, Jajaja. Sé que voy por un buen camino, que la experiencia me ha enseñado cosas nuevas, temáticas  a las cuales me refiero en estos momentos. Siempre, eso si, manteniendo una gusto muy personal por algunos temas y formas teatrales específicas que me llaman mucho la atención y con la idea de que los espectadores se metan a un mundo inesperado pero muy real. Me quedan muchos kilómetros por recorrer, no aspiro llegar a la perfección porque eso significaría que mi carrera, mi mundo, se terminara y no tendría sentido seguir…

A.I: Cómo te definirías en tus distintas facetas?

Como actor soy muy dócil… hago lo que el director me dice, juego y dejo que fluya todo. En otras palabras no cuestiono nada de lo que me proponen, eso no quiere decir que no opine ni deje de crear para un personaje. Sí me dicen que mi personaje está desnudo y se masturba, no lo cuestiono, lo hago y luego sí a mí personalmente me deja una duda artística sobre dicha escena la puedo comentar, de lo contrario hago y disfruto. Como te dije anteriormente, en el teatro se es y nada más, no le doy vueltas. Como director te diría que soy bastante dictador, siempre haciendo que los actores hagan al pie de la letra lo que yo quiero. Dramaturgo… que palabra… soy un creador andante, donde imagino escenas, diálogos, situaciones. En mi mente proyecto obras que ni siquiera están escritas todavía. Podría decirte que soy un dramaturgo joven hiperquinetico, bipolar y demasiado ansioso.

A.I: Háblanos de tu proceso creativo, ¿cuáles son tus influencias artísticas?

Mi proceso creativo lo defino como Bipolar. Así es, bipolar, un proceso muy distorsionado, un mundo de creatividad violenta, llena de espasmos dolorosos que cuando llegan a su fin, a la culminación me llenan de orgasmos. En todo caso eso es genial para mí, así disfruto de mis procesos.  Cuando comienzo un proyecto lo armo, lo desarmo una y otra vez, así  hasta ver los resultados y es ahí donde  digo…Yeah!

Mis influencias teatrales han sido por ejemplo, Pinter, Ionesco, Adamov, Beckett, entre otros grandes. Tengo influencias muy marcadas del cine, por ejemplo Tarantino, Heneke, Argento, Gaspar Noe, Tinto Brass entre otros. En mis puestas en escena se pueden observar guiños, imágenes, etc… Que recuerdan a estas influencias.

A.I: ¿El Teatro en la actualidad?

Creo que el teatro, hoy en día, está buscando nuevas formas, un lenguaje actual, pero que no logra mostrar algo nuevo, puesto que, todavía pesan los grandes maestro del teatro como Ibsen, Strinberg,  Ionesco, Beckett, Adamov, Pinter, que ya nos hablaron de todo lo que podemos hablar ahora. Nos dejaron en bandeja todo. Seguimos sus pasos, seguimos sus ideas, seguimos sus temas, más actuales aun que con nuestra propia mirada sobre todo. Eso sí, veo que podemos descubrir algo más. En eso estamos todos, o ¿no?…

RL

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2 Comentarios

  1. buen artículo, muy interesante.

  2. bastante interesante el chiquillo, yo he ido a dos de sus obras y tengo que decir que he salido más que satisfecho.

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