Exposición Doppelgänger de Cornelia Hediger, Galería Klompching, Nueva York.

Exposición Doppelgänger de Cornelia Hediger, Galería Klompching, Nueva York.

LIZETTE ABRAHAM  |

Cornelia Hediger, artista visual originaria de Nueva York, hace una exploración visual del yo en un desdoblamiento de su persona: un enfrentamiento personal ante un espejo que se desfragmenta en una narrativa visual, llena de dudas, secretos y miradas clandestinas.

Cornelia ha expuesto en su país y a nivel internacional. Sus fotografías han sido publicadas en New York Magazine, HotShoe, Vision Magazine, Photography Quarterly, entre otras publicaciones. Estudió artes en la Mason Gross School of the Arts en la universidad de Rutgers.

El concepto que trabajó en su última exposición es el tema del doppelgänger, en el cual se inspiró para realizar una serie de imágenes. Este concepto le resultó interesante por su carga existencialista y cualidad abstracta. El deseo de mirarse uno mismo, de descubrirse haciendo algo que uno no sospechaba, o sorprenderse escondido debajo de la cama, es una paradoja imaginaria que cuestiona las conciencia y la inconciencia. Como lo describe el término alemán, el doppelgänger (doppel = doble, ganger = andante) es esa doble personalidad que todos tenemos en alguna parte de la inconciencia y que despierta en una ocasión especial.

Muchos nos hemos preguntado qué haríamos si nos encontráramos en la calle una persona físicamente idéntica a nosotros; o, cómo sería construir un personaje que represente nuestro alter ego. Y si vamos más lejos, nos podemos preguntar qué pasaría si el doble encarnara alguna fuerza maligna.

El doppelgänger, según Cornelia, puede ser explorado de diversas maneras en la imagen fotográfica. Esta idea ha sido tema en obras literarias de ciencia ficción; el doppelgänger es el otro yo, pero es espectro, fantasma, sombra. Todos tenemos un doble –un doppelgänger–, una copia igual a nosotros. En la ficción literaria se emplea esta duplicación de la persona para mostrar su lado oscuro.

Exposición Doppelgänger de Cornelia Hediger, Galería Klompching, Nueva York.

Exposición Doppelgänger de Cornelia Hediger, Galería Klompching, Nueva York.

El doppelgänger, más que un encuentro afortunado con uno mismo, es abordado como un acontecimiento aterrador. Por ejemplo, en la novela de Borges, “El otro”, el protagonista se encuentra consigo mismo, pero el doble es del futuro. Lo macabro en esta historia es que el autor no se reconocía en ese personaje, aun viéndose en el otro. Otro caso es la novela de Fedor Dostoyevski, “El doble”, la cual presenta un personaje  que es cuestionado por su doppelgänger. Esta confrontación se desarrolla de un encuentro incómodo a uno aterrador.

En las imágenes de Cornelia, cuando cada una de ellas se mira a sí misma, se esconde una sospecha que se sostiene entre las dos personalidades. La dinámica entre sus trayectorias brinda una imagen inacabada, dejando a nuestra imaginación el resto. El proyecto de Cornelia explora auténticamente este concepto. La vemos multiplicándose una o dos veces en sus imágenes, mirándose a sí misma con curiosidad, realzando una cuidadosa tensión entre ella y sus dobles.

En su obra se percibe una aguda  imaginación que, desde un aspecto femenino, invita a reflexionar sobre el tema del doppelgänger. ¿Cómo es encontrarse consigo misma para una mujer? Las miradas, posturas y escenarios que Cornelia crea dicen mucho de este especial encuentro. Se respira una doble delicadeza entre los recortes y los planos visuales de su obra. Éstos proporcionan la sensación de una pieza fotográfica incompleta. Son esos fragmentos que invitan a construir la historia faltante.

Su cuerpo se desproporciona con el uso de cuadros seccionados y delineados de color negro. Esto hace resaltar una desigualdad dimensional entre los cuadros, entre una y otra parte de su cuerpo, y entre regiones espaciales. En sus construcciones parece que cada elemento de la imagen sucedió en distintos tiempos en un mismo espacio.

Cornelia hace una edición de imagen basada en una relectura de esa misma imagen. El desajuste que instaura en la edición le hace posible plantearse al doppelgänger como un ser ficcionario surreal, de piernas largas y brazos cortos, de torsos reducidos. Ella posa frente a la cámara y se retrata intentando reconstruir una escena desbaratada, un rompecabezas armado, haciendo que las piezas no encajen del todo.

Por cada imagen de su proyecto Cornelia captura con su cámara un promedio de 126 imágenes separadas. Ella comenta que la parte más difícil de realizar las imágenes fue planear cómo relacionar un personaje con el otro. Trabaja en su apartamento; pinta las paredes, busca accesorios, vestuarios y utilería que le permitan desarrollar la visión de su idea.

Cornelia inició el proyecto de doppelgänger en el 2004, pero no lo finalizó. Lo retomó a principios de 2008. Cornelia dedicó varios años a aprender la técnica de tomarse fotografías ella sola y de editarlas de forma digital. Sólo así pudo llevar a cabo su idea de usar cuadrículas para composiciones mulit-fotográficas. La exposición doppelgänger de Cornelia Hediger se inauguró en la galería Klompching de Nueva York, el 22 de octubre de 2011. Puedes ver la serie completa en su página: http://corneliahediger.com/

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