La época moderna se caracteriza por un desorden en todos los ámbitos de la existencia. La historia camina vertiginosamente llevándose en su trayecto la virtud humana del meditar contemplativo. Ante la locura temporal, la gente no tiene más remedio que vivir bajo los términos de la aceleración: despierta, come, trabaja, besa… en cuestión de instantes. No hay tiempo para la reflexión. No hay tiempo para nada.
¿Qué sucede cuando se carece de momentos para cuestionarse acerca de la vida? La respuesta se encuentra al abrir la ventana que devela la imagen del mundo: caos. Cuando no hay tiempo para nada, se acepta todo. De esta manera perduran, sin el riesgo de ser modificados, los asesinatos, la corrupción, la violencia, los abusos del poder y la bestialidad humana. Es así como las sociedades permanecen en su estado de decadencia (en apariencia eterno).
Inmersa en una caótica existencia se halla la raza humana con la sonrisa desdibujada. Los cielos parecen transfigurarse en cenizas tristes. Entonces sucede lo inesperado. El gran mago saca del sombrero de copa del universo al conejo blanco. En los pelillos de la piel del conejo se encuentran unos seres que le gritan al resto de la humanidad que decidió refugiarse en el interior de la cómoda piel de la liebre: “Damas y caballeros, flotamos en el vacío”. Entre esos seres se encuentra el filósofo noruego Jostein Gaarder. Su propuesta para sobrevivir al caos se llama: “El Mundo de Sofía”.
Con el afán de despertar la capacidad de asombro en sus lectores/as (los/as jóvenes en particular), el literato oriundo de Oslo decidió reunir las ideas de Heráclito, Platón, Sócrates, Descartes, Hume, Marx, Feud, Darwin, Sartre, y en general de la extravagante pandilla filosófica de todos los tiempos, en un texto de 633 páginas. Para evitar la creación de un escrito aburrido acerca de la historia de la filosofía, Gaarder dio vida a Sofía Amundsen. La historia de tal personaje representa el lado novelesco del libro:
En vísperas de su quinceavo cumpleaños, Sofía Amundsen recibe una carta misteriosa en la que se lee la interrogante: “¿Quién eres?” Dicha carta marca el inicio del curso de filosofía por correspondencia y la amistad entre Sofía y el filósofo Alberto Knox. Tras una serie de aventuras contextualizadas en un ambiente filosófico, Sofía y Alberto descubren que su existencia no es del todo real. Ellos se dan cuenta de la posibilidad de ser conciencia; de ser ideas concebidas por la mente de un escritor. ¿Serán ciertas sus hipótesis?
Traducido en más de 54 lenguas, “El Mundo de Sofía” se convirtió en un auténtico bestseller a nivel mundial (sería una conclusión apresurada decir que por ser un bestseller resulta una lectura banal). El libro de Gaarder vio los primeros rayos de luz en 1991, sin embargo, no tiene fecha de vencimiento. Mientras exista en la raza humana la curiosidad por las preguntas existenciales, “El Mundo de Sofía” siempre tendrá un lugar en el cosmos.
“Tanto el bien como el mal tienen un lugar necesario en el Todo, decía Heráclito. Y si no hubiera un constante juego entre los contrastes, el mundo dejaría de existir”
Gaarder, Jostein, El Mundo de Sofía, Novela Sobre la Historia de la Filosofía, Patria/Siruela, Oslo 1991, p. 633.
RL
Hola. Sinceramente no he leido el libro, un profesor de Filosofía me dijo que se tornaba bastante aburrido, pero que a pesar de ello contiene una redacción “ligera” que permite aproximar a los jóvenes a los filósofos más representativos de la historia.
Vi la película y me gustó mucho. Me encanta el comienzo de la trama con la gran interrogante de la historia humana: ¿Quién soy? Fascinante. Gracias por rescatar esta novela. ¡Saludos!
Creo que el libro es un texto introductorio a la filosofía, escrito para el que comienza a explorar ese mundo.
El único Alejandro Maciel verídicamente testeado por ADN soy yo, el resto, son hologramas, copias, avatares, lo que quieran, pero no el auténtico Alejandro Maciel con copyright registrado. He dicho. Gracias