Eliana Muchachasoy: la pincelada guerrera de Sibundoy

La maestra oriunda de la comunidad indígena perteneciente a Putumayo, Colombia, se inspira en la naturaleza y la ayahuasca o yage para plasmar la cosmovisión de los pueblos en su pintura y usarla como lanza para defender sus territorios ancestrales.

Eliana María Muchachasoy Chindoy plasma en su obra a la mujer indígena, las plantas del territorio, la cotidianidad de la comunidad, el carnaval indígena y los Taitas que brindan la medicina del yage.

Su madre, Natividad Chindoy, es la figura que la encauzó a desarrollar su arte, pues ella le dio colores, cuadernos y la posibilidad de ir a la escuela.

“Así inició mi gusto por el arte. Después de la escuela y el colegio continué mis estudios en artes plásticas en la Universidad Nacional de Colombia. Cuando terminé de estudiar regresé a mi territorio para pintar desde mi comunidad”, dijo.

Eliana Muchachasoy: el pincel guerrero de Sibonduy

Eliana Muchachasoy: el pincel guerrero de Sibundoy

Retornar a su tierra le motivó a recuperar momentos que guardaba en su memoria y la inspiró alimentándola de paisajes naturales, alimentos y plantas de poder como la llamada ayahuasca o yage.

“En mi comunidad existe el uso de la planta sagrada del yage, pero no la definimos como una planta psicoactiva sino como una planta de poder, de sanación y conexión con la madre tierra”, explicó al cuestionarle su uso para la creación de sus pinturas.

“Yo tomo yage desde niña, y hace parte de mi vida, cuando me siento mal o quiero armonizar mi cuerpo voy a una ceremonia de yage. El yage también ha alimentado mi creación artística”.

El Yage o también conocido como ayahuasca es una planta que se cocina con otra planta llamada chacruna.

Eliana María detalló que los Taitas son quienes brindan esta “medicina”, pues son personas que tienen varios años de aprendizaje y son los únicos que pueden ofrecerla.

“El Taita realiza oraciones de curación con la planta y la brinda a los pacientes; en cada uno hay una reacción diferente, muchos experimentan una profunda conexión con la naturaleza y consigo mismos; otros solamente sienten una limpieza dentro de su cuerpo que se transforma en vómito y daño de estómago.

“Todo esto hace que el cuerpo vuelva a estar armonizado, y así se siente con nuevas energías para continúar con su camino”, indicó.

Para ella el arte es el camino que permite transformar pensamientos y ayuda a tejer la sociedad.

“El arte sirve para crear consciencia, para transmitir pensamientos y palabras a través de un lenguaje creativo. El arte no tiene límites para la creación de una obra, es libre y esa libertad nos permite volar hasta dónde cada uno se lo proponga”, declaró cuando se le preguntó la finalidad de la creación artística.

Muchachasoy Chindoy tiene una exposición permanente en e Instituto IES (International Education Services), en Brisbane, Australia, pero solo pinta de n su comunidad y tiene otras exposiciones temporales por todo el continente.

“Todo el tiempo pinto, ahora estoy pintando una Maloka en Sibundoy Putumayo, es un espacio creado para realizar ceremonias de yage”, comentó.

Aceptó que ha experimentado la pintura sobre lienzo y el muralismo, así como otros formatos como la composición digital, la fotografía y el documental.

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