La Galería Óscar Román invita a sus próximas exposiciones.

La Galería Óscar Román invita a sus próximas exposiciones.

ZOILA JUÁREZ ORTIZ  |

Ciudad de México.- La Galería Óscar Román, ubicada en Julio Verne 14 en Polanco, tiene más de veinte años de labor y actualmente presenta las propuestas de Ulises González, nacido en Cuba y radicado en Guadalajara; Antonio López, quien vive en Morelos; y Jesús Urbieta “Chu Huiini” (Jesús chico en zapoteco) de Juchitán, Oaxaca.

En entrevista para la revista MilMesetas Oscar Román, galerista, explica que “González está exhibiendo un trabajo de manos, donde hace un estudio espléndido con su técnica y colores con una apreciación entre lo clásico y lo contemporáneo muy interesante”.

Su obra se encuentra en importantes colecciones públicas y privadas: la del finado príncipe Egon von Furstenberg, Gloria Estefan, Nina Menocal, Amaury Pérez, Silvio Rodríguez, Claude Bernard, Spencer Throckmorton, el Museo de Bellas Artes de Cuba, el Museo de las Artes de México, IDB Washington, David Floria Gallery, en Aspen, y en galerías de Brasilia y Basilea.

Este pintor pasional transgredió cánones tradicionales y fronteras con su obra Arte en movimiento. Así, se convirtió en el artista con mayor número de exposiciones en el mundo en el menor tiempo.

Por otra parte, en López vemos un autor que está manejando elementos infantiles, niños, toda esa magia y ese juego que siempre están inventando y él, de alguna forma, transporta toda esa creatividad a las esculturas de manera bastante personal y bien lograda. El público –en opinión del coleccionista– tendrá oportunidad de ver una gran muestra de variada autoría y conocimiento.

Su obra monumental ha acaparado su tiempo y atención sin dejar la búsqueda por desarrollar un estilo propio. López ha participado en Galería Studio Tepoztlán Morelos, Galería de la Esmeralda, Casa de la cultura Magdalena Contreras y en la séptima edición de Paralelas Contemporáneas en la Galería Oscar Román.

“Con Urbieta vamos a ver una exposición llena de color, fantasía e historias que cuentan los abuelos y padres en Oaxaca y que de alguna forma las vemos reflejadas en los lienzos, y que las interpreta con una técnica mucho más depurada y especializada que muestra ya madurez. No pierde las raíces de la pintura de su padre en esta exposición, pero al mismo tiempo está superándose y cada vez está trabajando hacia una línea mucho más personal. Cada vez más iremos viendo ese crecimiento que le va dar su propia identidad”, afirma Román.

En palabras del propio Chu Huini “la obra de un artista vale por la calidad, el currículum, qué tanto lee o no lee, es una parte importante pues hay que nutrirse, si no, no sale nada. Mis trabajos se basan en lo que he leído, aparte de mis vivencias. Ya de ahí viene la labor de las galerías, responsables de cómo vaya a colocarse el artista. Con la Galería Oscar Román he estado hace un buen rato y no tendría por qué quejarme”, sonrió.

Rompo y retomo el discurso de mi padre Jesús Urbieta –cuenta el juchiteco–, hay obras que son mis locuras y no van a encajar con lo de él, pero sí tengo mucha influencia suya, creo que es como continuar lo que él dejó inconcluso, entonces ésa es mi forma de trabajo.

Al basarse en la literatura, podemos leer historias en sus obras y por eso Urbieta prefiere grandes formatos porque siente que se desenvuelve más. “Cuento una historia completa y no como en los cuadros pequeños donde me siento como ahogado, la mayoría tiene una historia y ‘el lector’ se puede dar cuenta en el título”, dice. Pero en sus obras intituladas sólo experimenta con el manejo del papel amate, toma lápiz, pluma y hace trazos para ver cómo queda el trabajo, cómo es la textura, cómo puede agarrar la pintura.

“El Paraíso de Enki (2013, mixta sobre papel) se lo dediqué a una pareja que tuve, plasmé los proyectos que tenía con esa persona, involucré animales, colores que muestren alegría. Los elementos oaxaqueños que introduzco son los huipiles y la fauna: un chivo, un gato, una lagartija, porque eso es con lo que crecí en el istmo de Tehuantepec”, presume el costeño.

A raíz de esta galería le vienen otras ventanas, la más próxima el 22 de agosto con una exposición individual en Oaxaca. Además, ha incursionado en la caricatura política y el dibujo al publicar obras, viñetas y cartones en periódicos y revistas regionales como Generación, Naderías, Noticias, Arte y Artistas, y Guidxizá.

Pero ha destacado más como pintor, al participar en exposiciones colectivas e individuales por todo el país, entre las que destacan: Lo que pinta Jesús en la Casa de la Cultura Jaime Sabines, y Jesús y Chu Huiini en el Amoxcalli de la UNAM, ambas en el Distrito Federal; y Pachanga de colores en la Casa de la Cultura de Oaxaca.

Así, con esta gama de virtuosos Oscar Román afirma: “Apostamos a artistas que van a tener proyección y en el futuro serán artistas consolidados. El enfoque de la galería son los artistas jóvenes propositivos, pero como ya tenemos más de veinte años, muchos de nuestros artistas que eran una propuesta en el pasado, ahora son todos unos grandes maestros de la pintura”.

Dentro del mercado del arte, Román sabe bien que hay algo muy importante para ver en los autores con quienes se quiera invertir “su trayectoria, que haya ganado algún premio, una bienal, qué galería lo maneja, qué propuesta tiene; eso sería estar apostando a un artista que en el futuro va a tener éxito”, decretó el caza talentos.

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