(Mex)En septiembre del año pasado el Ballet Teatro del Espacio, una de las compañías más importantes de danza contemporánea mexicana, anunció su desaparación debido a que el Instituto Nacional de Bellas Artes no entregaba puntualmente el subsidio federal para la manutención de la compañía. La desintegración del BTE causó gran tristeza entre la comunidad artística y los actos de solidaridad no se hicieron esperar. Sin embargo, el anuncio por parte de las autoridades del INBA y CONACULTA de la creación de una compañía nacional de danza contemporánea, inmediatamente después de la desaparición del BTE, causó gran polémica y aún más desconcierto entre la comunidad dancística, sobre todo porque gracias a la nula atención prestada de estas instituciones culturales, uno de los grupos de danza más destacados de México había cerrado sus puertas. Una de las preguntas más recurrentes fue ¿cómo piensan mantener otra compañía nacional de danza, si no son capaces de otorgar a tiempo un subsidio mínimo a una compañía ya establecida y con una trayectoria de más de 30 años?
Dentro de este marco de incumplimiento de subsidios, a últimas fechas se ha retomado el tema de la creación de una compañía nacional de danza contemporánea, lo que se ha resuelto es que no se creará ninguna compañía como lo había mencionado en noviembre del año 2009 la titular del INBA, Teresa Vicencio. El nuevo proyecto consiste en un centro de producción de danza contemporánea en donde se entregarán becas a bailarines recién egresado y profesionales. Se tiene planeado abrir una convocatoria a nivel nacional con el objetivo de concentrar el trabajo de coreógrafos, baliarines, compañías independendientes y locales para seguir fomentando esta disciplina artística por todos los estados del país.
Otro dato importante es que Sergio Ramírez Cárdenas, subdirector del INBA, aseguró que el presupuesto para las becas es muy límitado, lo cual nos lleva a reflexionar que en México las instituciones culturales que tienen la obligación de dar apoyo al arte que se genera en el país aún no tienen la capacidad monetaria ni administrativa para otorgar dichos apoyos. La prueba está en la infinidad de grupos de danza independientes de excelente calidad que toda la vida trabajan sin un peso, por parte del gobierno y de instituciones privadas, y que aún así sacan adelante su trabajo artístico. Antares, una compañìa de amplia trayectoria en Hermosillo Sonora,sufre también del retraso en el subdsidio prometido por CONACULTA, y después de casi un año de haber sido beneficiada con el programa de apoyo a las compañias de danza, apenas ha recibido una pequeña parte del dinero destinado a sus producciones.Este tipo de problemáticas ponen en evidencia que en nuestro país el arte no es una prioridad y que el tema de la crisis económica se suma a la lista de pretextos de nuestras autoridades para no cumplir con la necesidad y el derecho al arte.
Otro hecho que hay que mencionar es la cancelación en la UNAM del Día Internacional de la Danza, fiesta qye ya llevaba una tradición en dicha institución y que reunía a diversos grupos de diversas tradiciones dancísticas. Cuauhtemoc Nájera, director de danza en la UNAM, declaró a MilMesetas que decidió cancelar dicho día porque “todos los días son día de danza y no es necesario que haya uno sólo”. Tal vez el funcionario ignora que si todos los días es “día de la danza” en realidad ninguno lo es.
RL