Por lo general, una banda está inscrita en un género determinado por sus influencias, el tipo de instrumentos que utiliza o el parentesco que tiene con otras agrupaciones. No es el caso de la banda francesa Magma, ya que ellos fundaron un nuevo género musical: el zeuhl. Debido a que la aparición de un nuevo tipo de música no es algo deliberado, Magma se sirvió de distintos recursos para dejar bien claro que los estilos precedentes no satisfacían las necesidades creativas de sus integrantes. Uno de ellos es la creación del idioma kobaïano, inventado por el baterista de la banda Christian Vander. A Vander le parecía que el francés era insuficiente para expresar satisfactoriamente la complejidad de sus composiciones, así que optó por confeccionar una lengua que, aunque no tiene una base gramatical o morfológica rastreable, sí tiene una sonoridad que encaja con la diversidad melódica de los temas de la banda.

Toda la discografía de Magma narra en kobaïano la historia de un grupo de refugiados en el planeta Kobaïa que huyeron de la Tierra. Por supuesto, esta temática no es identificable al escuchar las canciones; es necesaria la explicación que hace el grupo al respecto pero, ya que el kobaïano tiene resonancias con el inglés y el alemán, existe la posibilidad de imaginar una historia en torno a la mitología de Kobaïa que construyen a lo largo de los nueve álbumes de la banda.  Magma forma parte del gran auge que tuvieron los discos conceptuales (álbumes cuyos temas están unificados por un tema central, generalmente un pretexto narrativo) en el rock progresivo de los años 70, y que puede apreciarse en bandas como Pink Floyd, Gentle Giant, Genesis, Van der Graaf Generator, entre otras.

El zeuhl (que significa ‘celestial’ en kobaïano) tiene fuertes influencias del rock progresivo, el free jazz de Coltrane y la música de Stravinsky. Coltrane fue especialmente significativo para el conjunto, pues el saxofonista estadounidense fue uno de los pioneros en la improvisación y composición libre que permiten una tremenda versatilidad creativa al eliminar las restricciones de la composición tradicional. Incluso el surgimiento del kobaïano se debe también a Coltrane ya que, según Vander, fue una creación para llenar el vacío que le había dejado la muerte de su ídolo. Argumentaba que la ausencia del saxofonista significaba el fin de la búsqueda de nuevas formas en la música. Para Charles Vander se volvió imperiosa la necesidad de un distanciamiento radical con la música de su tiempo para ejercer libremente su creatividad. Naturalmente esto es muy discutible, ya que, olvidando un momento la temática del planeta Kobaïa, el lenguaje propio y todo el antecedente de la gestación del zeuhl, Magma es esencialmente una banda de rock progresivo.

Lo cierto es que sí tienen un estilo bien particular, quizás no muy accesible en una primera oída, pero su originalidad es intrigante. La posibilidad de que cada escucha tenga una versión propia de toda la mitología kobaïana engrosó rápidamente el número de seguidores de la banda.

Imagen obtenida de: http://magmazeuhl.altervista.org/m4.jpg