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(Mex.) Con la idea de que el impacto de una imagen puede ser brutal en una sociedad que depende de ella para comprenderse, al grado de cambiar el rumbo de la historia, el artista visual Gerardo Montiel Klint (1968 DF.), creó en los últimos años la serie Primeros apuntes para una Teoría del Infierno.

Interesado más en la “fotografía narrativa-psicológica”, en donde se comienza o se desencadena una acción y existe una comunicación con el inconsciente, Montiel intenta generar “una introspección en el espectador a través de símbolos fáciles de dirigir: una piel enferma, te remite a la enfermedad, a la miseria, al deterioro, a la decadencia, a la carne muerta, la descomposición social…”.

Cabe señalar que el título de su serie de fotografía nace de la compilación que Salvador Elizondo realizó de los libros que más le gustaban, por ello es “un reconocimiento a los artistas que me marcaron y abrieron otros caminos de ver y pensar el mundo: Dante Alighieri, Elizondo, Poe, Bosco, Caravaggio, Rembrandt, y la postura ideológica del Muralismo Mexicano, en especial, mi héroe, José Alfaro Siqueiros”, comentó en entrevista el ganador de los Premios de Adquisición en las XI y XIII de Bienales Fotografía del Centro de la Imagen en 2004 y 2008.

Así “lo sintomático de las enfermedades se vuelven metáfora de una sociedad desencantada y en franco estado de descomposición”, describió Montiel para la exposición celebrada en abril de 2010, en la Galería del Club Fotográfico de México.

Por otro lado, para Montiel Klint, en la fotografía hay dos escuelas de creación: la del instante decisivo, en donde el fotógrafo no puede manipular nada, sólo captar lo que pasa frente a él; y la de armar acciones para la cámara, de hacer escenificaciones o puestas en escena; que es con la que más “concuerda”.

“Desde mi trinchera veo situaciones que están pasando, pero no soy fotorreportero para captarlas. Así que con mis puestas en escena reflejo lo que no me agrada y me perturba: decapitados, ejecuciones, secuestros, hambre, asesinatos, desempleo, epidemias que nos orillan a encerrarnos en casa, ¿qué pasaría si esto fuera de verdad incontrolable? Mi obra es una metáfora”, explicó.

De esta manera el artista formado en la Universidad Iberoamericana y el Centro de la imagen, destacó la importancia que han tenido las Bienales en su carrera, la cual comenzó con la “fascinación y el impacto de que se pudiera hacer fotografía personal, ya que venía de una escuela donde sólo se hacía retrato, paisaje, desde un punto de vista comercial, y me dí cuenta que la fotografía era algo más que un discurso personal”.

Para finalizar, el artista, miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (FONCA), dijo que a pesar de que la fotografía estuvo relegada durante la primera mitad del siglo XX en México, “en estos momentos, sin temor a equivocarme, es una de las disciplinas que mayores logros en el extranjero tiene México. Así que la fotografía en nuestro país vive uno de sus mejores momentos, pero nos hacen falta agallas –en todas las disciplinas-, ser más comprometidos, propositivos, somos muy light”, concluyó Montiel Klint, cdurante la presentación de sus Apuntes en la Alianza Francesa de Polanco, mientras el Dj Zöl de Francia ambientaba su exposición.

Otras exposiciones

Participó en la muestra de “La Mirada de 45 fotógrafos mexicanos” de la Fundación Pedro Meyer con “Refugios de adoración” (México 2009); “De cuerpo ausente en paraje desconocido” en La Mar de Músicas (España 2007), ” De cuerpo presente” en Huesca Imagen (España, 2004), “De la pintura” en Fototeca Nacional (México, 2003), entre otras.

AM/RL