
Foto Isabel Díaz
(Mex) El pasado de 12 de agosto se llevó a cabo la inauguración de Rostros de la Divinidad. Los Mosaicos Mayas de Piedra Verde, exposición que se presenta en el Museo de Antropología e Historia de la Ciudad de México. En ella se presentan diferentes vestigios, incluidas trece máscaras, funcionales como centro del ritual funerario entre la clase gobernante de la cultura maya.
Sin embargo, no son sólo máscaras las que se pueden encontrar dentro de la magnífica exposición, también se aprecian piedras esculpidas con representaciones de deidades; vasijas pintadas con escenas litúrgicas; copias de estelas; extraordinarias fotografías de antiguas ciudades como Palenque y Calakmul; piezas de concha y hueso, un tapete funerario; y dos tableros, el de Pomoná y el del juego de pelota de Toniná.
En esta exhibición el visitante encontrará no sólo el acercamiento a los objetos mayas, sino una explicación satisfactoria de la utilización de los mismos dentro de los rituales y vida cotidiana de la vieja civilización. Destaca el análisis iconográfico de la famosa estela de K’nich Janaab’ Pakal -gobernante de B’aakal en la ciudad de Palenque – con una proyección audiovisual sobre la réplica del monolito, donde se resaltan los elementos que explican el simbolismo alrededor de la muerte de Pakal.
Otra de las muestras atractivas de la exposición consiste en seis ofrendas funerarias completas, colocadas a manera de vitral arqueológico y de tal modo que se pueda apreciar desde distintos ángulos y enfoques. Aunque los restos humanos no son verdaderos, es posible observar la forma en que la ornamentación y otros elementos mortuorios eran dispuestos para el eterno descanso de los gobernantes.
Sumado a lo anterior, figura la deformación craneal como tema favorito de este conjunto museográfico. Se exhiben algunas de las figurillas en piedra esculpidas para los gobernantes, quienes realizaban el ritual consistente en entablillar la cabeza desde la infancia. Con esta práctica característica de los mayas, los cráneos semejaban mazorcas y con ello mantenían presente la renovación del maíz.
Pese a que la extensión de la muestra abarca sólo una sala, Rostros de la Divinidad promete una amplia y variada experiencia al visitarla, respaldada por un arduo trabajo museográfico y de restauración compleja, mostrando reliquias de una vieja cultura aún presente en sus trabajos, que parecen resistir a las tormentas del tiempo.
AM/RL
Muy buena la explicación de Esabel, haciendonos remontar a aquellas épocas y a aquel trabajo artiístico, legado de nuestros antepasados, y por ende, como buenos mexicanos, orgullosos del legado, que lo comprendemos más, y por supuesto es mejor contemplarlos cara a cara, y, llenarse de esas vibras que no dejan de funcionar a travez de los tiempos, como si los hubiesen hecho para nosotros en el mismo momentos, gracias.
Hola Isa, felicidades y como bien mencionas “Rostros de la Divinidad” promete y es una buen acercamiento a la cultura maya.
Aunque creo que no son reliquias de una vieja cultura como mencionas, más bien son vestigios arqueológicos que dan muestra del pasado de una cultura, que si bien con el tiempo se ha modificado, aún sigue viva y en lucha constante.
Saludos y felicidades una vez más, buena explicación de esta exposición altamente recomendable.