Van Gogh a 120 años de su adiós

 

La Habitación de Arles, obra que actualmente se encuentra en restauración debido al severo maltrato

La Habitación de Arles, obra que actualmente se encuentra en restauración debido al severo deterioro.

 Esta semana se cumplen 120 años de que Vincent Van Gogh dejó de existir; a pesar de ello, su legado permanece e impregna a las nuevas generaciones. Lejos del reconocimiento y la fama que actualmente disfruta su obra, la vida del que ahora es uno de los pintores más aclamados de la historia, estuvo llena de miseria y pobreza.

 Van Gogh se inició en la pintura a los 27 años de edad y vivió gran parte de su vida en Francia, fue un artista prolífico; autor de oscuras y sombrías obras, en las que expresaban la miseria y el sufrimiento de la humanidad; obras que adquirieron un valor que ha ido aumentando, posterior a su muerte, hasta colocarse en la lista de las más cotizadas del mundo del arte.

Hijo de pastor protestante, el pintor nació el 30 de marzo de 1853 en Groot-Zundert, Holanda. Su obra influyó de forma decisiva en el movimiento expresionista. Era un joven con temperamento fuerte y carácter difícil; a los 27 años ya había trabajado en un galería de arte y dando clases de francés, además de ser estudiante de teología y evangelizador entre los mineros de Wasmes en Bélgica. Esta experiencia como predicador se ve reflejada en sus primeras composiciones sobre campesinos, de las cuales la más conocida es la tosca y directa Los comedores de papas (1885), uno de los diez únicos grabados que el pintor hizo a lo largo de su vida creativa.

Autor de más de 800 cuadros – entre ellos 27 autorretratos y 148 acuarelas, y un poco más de  1,500 dibujos- Van Gogh es considerado en la actualidad uno de los principales exponentes del posimpresionismo. Mantuvo fuerte influencia en el arte del siglo XX, especialmente entre los expresionistas alemanes y los fauvistas, como Derain, Vlaminck y Kees Van Dongen. Por medio de numerosas reproducciones, sus obras son bastante conocidas y se encuentran profundamente enraizadas en la consciencia artística general, manteniendo su vigencia en el mundo.

Todo su trabajo lo produjo durante un período de tan sólo 10 años (1880-1890), hasta que sucumbió a la enfermedad mental.  En sus trabajos, refleja paisajes de su vida; toda su carrera se encuentra marcada por los lugares donde vivió y trabajó. Así se aprecia en la primera etapa de Holanda (1880-1886), donde la pintura tradicional y popular de este país – realizada exclusivamente en colores terrosos- fue la que más aportó a sus obras, como aquella que “habla” sobre los tejedores. Realizó numerosos dibujos de mineros, de personajes populares y copió obras de su pintor favorito, Millet.

Cuando residió en Francia, descubrió el color y a los impresionistas, además de encontrar a su amigo más querido, el pintor Paul Gauguin. En este mismo país comenzó a utilizar los colores puros: el verde, el amarillo y el azul, particulares y característicos en su estilo. Autor de cuadros clásicos e inolvidables como Los Girasoles (1888), La noche estrellada (1889) o El dormitorio en Arles (1888), que actualmente se encuentra en restauración, debido a los severos daños del tiempo y a una inundación presenciada por el mismo pintor.

Una gran parte del conocimiento que se tiene sobre Van Gogh deriva de sus cartas, la mayor parte dirigida a su hermano, Theo.  Se conservan más de seiscientas cartas de Vincent a Theo y cuarenta de Theo a Vincent. Y aunque la mayoría de ellas no están fechadas, los historiadores de arte han sido capaces de ordenar –en su mayoría-  esta correspondencia de manera cronológica. La recopilación de  estas fuentes ha sido vital para establecer las bases de lo que se conoce sobre los hermanos Van Gogh.

Durante los últimos treinta meses de vida llegó a realizar 500 obras y en sus últimos 69 días firmó hasta 79 cuadros. Sin embargo, su depresión empeoró y el 27 de julio de 1890, a la edad de 37 años, mientras paseaba por el campo, se disparó un tiro en el pecho. Tal vez ignorando la gravedad de la herida, volvió a la pensión Ravoux, donde murió en su cama dos días después.

Yo arriesgué mi vida por mi trabajo, y mi razón siempre fue menoscabada”.  Éstas fueron las palabras de Vincent en su última carta, encontrada en su bolsillo el 29 de julio de 1890. Vincent Van Gogh fue enterrado en el cementerio de Auvers-sur-Oise, Francia.

AM/RL

603 Comments

  1. Highly energetic article, I loved that a lot. Will there be a part 2?

  2. I am regular visitor, how are you everybody? This post posted at this website is actually good.

  3. Spot on with this write-up, I absolutely believe this amazing site needs a great deal
    more attention. I’ll probably be returning to see more, thanks for the
    advice!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*